Monday, 28 June 2010

I know that was then, But it could be again…” mmm… I don’t think so

Se acabó el Mundial para Inglaterra, se acabó también para México; los dos finales en medio de controversia y acusaciones de corrupción de la FIFA. En mi opinión –que sé que comparto con muchos- el desenlace de estos eventos está escrito desde tiempo atrás.
Sin embargo, tampoco es que sea sorpresa del todo que Inglaterra haya quedado descalificada, después de todo, el deporte inglés ha sufrido serias caídas en los últimos días. Sólo la semana pasado cuando los “Tres Leones” eran criticados por su pobre desempeño en Sudáfrica, en el corazón de Inglaterra daba comienzo el torneo de tenis más viejo del mundo, el Campeonato de Wimbledon, en el que la participación de los representantes británicos (no sólo los ingleses) recibiría la calificación del “peor desempeño de Bretaña en la historia del famoso torneo”. Hoy la esperanza de Inglaterra y de Gran Bretaña descansa sobre la espalda de Andrew Murray – escocés por cierto- quien incluso tuvo hace unos días a la Reina como espectadora, todo un honor si se sabe que la última vez que Isabel II asistió al torneo fue hace 33 años. Y al parecer la visita real surtió efecto, no sólo Murray dio todo un espectáculo ese día sino que hoy logró pasar a cuartos de final.
No obstante, los noticieros decidieron ocupar su tiempo en el regreso de la selección inglesa a su tierra y es que la derrota cala…
Y como dice el himno de la selección:
“It's coming home
It's coming home
It's coming
Football's coming home….”

Monday, 14 June 2010

“Football's a difficult business and aren't they prima donnas? But it’s a wonderful game.” Queen Elizabeth II

¡Qué sábado! Un día sumamente intenso. Por un lado, Londres experimentó como cada año las ceremonias correspondientes al Cumpleaños de la Reina, por el otro, Inglaterra se enfrentó a Estados Unidos de Norteamérica no sólo en un estadio de fútbol, sino también en la “cancha” política.
De la primera diré que además de tratarse de una de las celebraciones más coloridas relacionadas con la corona inglesa, con el Queen’s Birthday Parade ó Trooping the Colour y la revelación de la lista de Birthday Honours (que este año incluyó a Catherine Zeta Jones y la medallista Amy Williams, entre muchos otros), el Queen's Brithday llama la atención debido a que, a pesar de llevarlo en el título, no se celebra en absoluto en el cumpleaños de la Reina, quien nació el 21 de abril de 1926, sino que se trata de la celebración oficial del cumpleaños del monarca británico y desde principios de siglo pasado se festeja entre el primero y segundo sábado de junio, tal como lo estableció el Rey Jorge VI.
Los otros dos temas que nos mantuvieron ocupados fueron, por supuesto, el partido Inglaterra vs. EE.UU., y la conversación telefónica entre Barack Obama y el Primer Ministro David Cameron; el asunto que trataron fue el desastre ecológico causado por la derrame de petróleo en el Golfo de México y la responsabilidad de BP.
La llamada fue el resultado de lo que lo que algunos en este lado del Atlántico, sobretodo los ejecutivos de British Petroleum, han interpretado como una campaña antibritánica por parte del gobierno de los E.U.A., encabezada por el mismo Obama. El Primer Ministro contactó a la Casa Blanca para discutir acerca del desastre ecológico al tiempo que subrayaba la importancia de BP dentro de la economía británica y el carácter multinacional de la empresa. Se dice que, por su parte, Obama negó cualquier tendencia antibritánica en sus alegatos contra BP.
Pocas horas después, Inglaterra se enfrentó a EE.UU. en la cancha del estadio Royal Bafokeng, tras una larga mañana llena de expectación, una tarde que vio
poco a poco llenarse los pubs de camisetas y caras blancas cruzadas en rojo, Inglaterra tuvo muy cerca la victoria sólo para verla resbalarse de las manos de su portero. El sábado terminó en un 1:1.

Monday, 7 June 2010

Prime Time

Ayer se llevó a cabo la ceremonia de los British Academy Television Awards en el London Palladium, el equivalente de los Emmy, que es organizado por la British Academy of Film and Television Awards, que también entrega los más famosos British Academy Film Awards.

La ceremonia es muy parecida a lo que se puede ver en los Oscares o en los Emmy, aunque con menos lujo y como es de esperarse, si no se ve regularmente televisión británica ninguna cara será reconocida.

Para el caso de México, quienes tiene televisión por cable, Sky o similar, algunos rostros pueden ser familiares y ni hablar del famoso Simon Cowell, que ayer se llevó un “Special Award” por sus grandes contribuciones a la televisión de este país (¿?, es otro de os misterios que tengo que desentrañar mientras estoy por acá). Quien no sepa quien es Simon Cowell, y es difícil pensar en alguien que no lo ubique, se trata del juez “duro” de American Idol y como cien programas más del estilo.

Por otro lado, hay que decir que sin duda la televisión británica es digna de análisis profundos, muchos se han hecho y yo no pretendo aquí nada por el estilo; sólo decir que ayer en el rato que veía la ceremonia se entregaron dos premios que llamaron mi atención. El primero fue el de la categoría “Continuing Drama” –sí, revisar la lista de categorías permite darse cuenta de que la televisión es muy distinta a la mexicana- otorgado a Eastenders, una telenovela británica que lleva 25 años al aire, que no sólo ha ganado incontables premios, ha sido motivo de varios estudios, de novelas (libros) que han seguido la historia de sus personajes, etcétera. Considerada un icono de la “cultura popular británica” Eastenders es para muchos pieza clave del estudio de la población trabajadora británica de los últimos 25 años.

El otro premio tiene que ver con lo que para muchos representa una figura central de la denominada revolución digital. El YouTube Audience Award, que fue entregado a The Inbetweeners por elección popular a partir de los votos recabados en YouTube, sin duda un reconocimiento de cómo el medio ha cambiado a partir de la llegada de la televisión en línea.

Thursday, 3 June 2010

Mind your P’s and Q’s

Pubs, cerveza, sidra, ginebra, Pimm´s, Guiness -a pesar de ser irlandesa-, etcétera, las bebidas alcohólicas son parte importante de la vida en Gran Bretaña y la han hecho famosa alrededor del mundo. De acuerdo con la antropóloga Kate Fox en Inglaterra se bebe alcohol antes que nada para desinhibir y como un método para curar lo que ella denomina como la “enfermedad social crónica e incurable” de los ingleses que vagamente se traduce en una dificultad absoluta para socializar.Dentro de la explicación de Fox aparece por supuesto el efecto negativo de las bebidas alcohólicas, “el lado oscuro” del carácter inglés que invariablemente hace noticia en los periódicos de esta nación. Justo en estos días la excepción no se hizo presente gracias a la discusión sobre la necesidad de poner en marcha un programa para combatir la “cultura del consumo de alcohol” y bajar las tasas de accidentes y mortalidad relacionadas a ella.
La propuesta gira en torno al establecimiento de un precio mínimo de 50 centavos por unidad de alcohol, lo que según el Departamento de Salud salvaría unas 3,000 vidas al año. Al momento es posible comprar en algunos establecimientos una unidad de alcohol por 10 centavos, lo que indica que hay bebidas alcohólicas que son más baratas que una botella de agua. Según el reporte presentado por el presidente del Real Colegio de Medicina, una persona bebe hoy en día más de tres veces lo que su contraparte a mediados del siglo XX y casi 10 millones de adultos en Inglaterra beben más de los límites recomendados, por lo que se calcula que si toda la gente
bebiera responsablemente la industria del alcohol perdería más del 40 por ciento de sus ventas.
La propuesta que salió precisamente del Real Colegio de Medicina no ha sido bien recibida por el público en general, y se espera que de ser tomada en serio por el gobierno se produzca una ardiente discusión parecida a la que se dio en torno a la campaña “Smokefree”, que logró introducir en 2007 la ley que prohíbe fumar en espacios públicos cerrados y en los lugares de trabajo. Esto último no es de extrañar si hacemos caso a K. Fox y entendemos que para los ingleses: “it’s no a six pack is a support group”.